16 abr. 2017

FAENÓN DE CONCHI RÍOS EN EL BUEN FESTIVAL BENÉFICO DE LORCA




14 OREJAS Y UN RABO SE CORTARON EN LA CIUDAD DEL SOL

LOS TOREROS DE PLATA MURCIANOS SE REIVINDICAN MOSTRANDO SU BUEN HACER 

   Día de grandes alegrías en Lorca, donde la plaza de toros registró tres cuartos de entrada, que si bien nos hubiera gustado verla a rebosar, el cambio de un año a otro ha sido sensacional, muestra de que lo toreros murcianos también llevan a la afición. Otra de las alegrías el ver, en términos generales, las actuaciones tanto en la brega como con las banderillas de esos otros toreros murcianos que se visten de plata, tan importantes para dejar en el mejor momento al toro en las manos del que viste de oro.

  Pero... centrémonos en el festejo. Comenzó con un minuto de gran silencio en honor de Adrián, ese niño que quería ser torero y luchó como un héroe contra el Cáncer, ganándose el corazón de toreros y aficionados y de una manera muy especial de Rafaelillo, que llegó a quererle como si fuese de su familia.

    Abría plaza Rafaelillo, el cual mostró, una vez más, el porqué está en lo alto del escalafón. Un torero que sabe estar con los denominados "alimañas" y que cuando sale uno que mete la cabeza, se ajusta, manda y templa como el que más, muy por encima del novillo mostró esa otra cara que también nos gusta ver, mató de estocada defectuosa y paseó las dos primeras orejas de la tarde. A esto tenemos que añadir que no sólo ejerció de director de lidia, ejerció también, con ese pedazo corazón que tiene, de consejero de sus compañeros de cartel, hablándoles desde el callejón y alegrándose con ellos.

    Muchos años ha estado Ramón Mateo "Morita" apartado de la cara del toro, pero esta tarde en su Lorca se ha reencontrado consigo mismo, ha dado alguna serie de naturales realmente preciosa por su lentitud y sus formas, un toreo con "poso" de esos que da gusto ver. Paseó dos orejas al finalizar su actuación.

  Miguel Ángel Moreno nos ha mostrado dos caras diferentes en la misma tarde. Con el primero no terminó de acoplarse ni de confiar consigo mismo, él no se encontró consigo mismo y nosotros tampoco nos encontramos con él, cortó dos orejas con las cuales no quedó satisfecho. Regaló el sobrero y aquí Si, ahora si se encontró con el Miguel Ángel que él quiere y al que nosotros esperábamos, se sintió bien delante del novillo y trazó muletazos buenos para pasear las orejas con un sentimiento totalmente diferente a las otras.

  Tras un mini-descanso para acondicionar el ruedo y dejarlo en perfecto estado, llegó lo mejor de toda la tarde. Conchi Ríos abrió su capote para torear de verdad a la verónica, con ganas, con gusto y con cabeza. Un buen novillo al que entendió y "aguantó" desde el primer instante la murciana que atornilló los pies al albero y se ajustó de verdad (en algún momento temimos por una cornada). De sus muñecas salieron los mejores naturales de la tarde, se sintió realmente feliz delante del animal y esto se contagia siempre al respetable. Un faenón en grado superlativo lo que hemos podido vivir en Lorca, donde se ha toreado a placer - con mucho temple y mando - en todas las distancias, se ha traído al novillo de lejos, a media distancia, se ha puesto los pitones en los muslos... esta torera ha mostrado que quiere, sabe y puede llegar, sólo falta la confianza de algún apoderado que sea capáz de dejarla desarrollar todo lo que tiene dentro. Los máximos trofeos - en esta ocasión sin exageración - fueron a parar a sus manos, tras un auténtico estoconazo.

  Buen momento el actual de Filiberto, que mostró su toreo serio, su toreo vertical, su toreo de verdad en Lorca, compone la figura y siempre con la "pata p'alante", carga la suerte sin tapujos y sin aliviarse en ningún momento, con el capote se está mostrando últimamente realmente sensacional. Con el estoque no fue su tarde. Una buena actuación del de Calasparra tras la cual paseó las dos orejas.

   Sumamente grande (aunque feo) el novillo que le correspondió a Parrita, un novillo que más de uno pensamos sería demasiado para quién está empezando y no ha debutado con caballos, pero no tardó un instante Cristóbal en callarnos la boca, ya con el capote mostró que no se amilana, que quiere ser torero por encima de todo. Con la franela en la mano supo cuajar al novillo por ambos pitones, con un gran concepto de lo que es torear de verdad, ligando en todo momento y poniéndose siempre en el sitio y dejando naturales de auténtica calidad. Las dos orejas fueron dignamente el premio a su buena labor.


   

No hay comentarios: